La formación espiritual del niño

Uno Uno de los temas más importantes de la formación en cuanto al contenido es la educación espiritual para el niño, porque se basa en establecer y formar los buenos hábitos, establecer la creencia correcta en el corazón del niño, y conducir a los buenos modales y ayudar a practicarlos en las diferentes situaciones y circunstancias (Enfoque del Islam para formar el credo de los jóvenes, Muhámmad Khair Fatima, (p. 201)).

Em esta edad el niño construye su visión del mundo, y a través de dicha visión construye su comportamiento, moral y conducta, y de acuerdo con sus acciones diarias, sentirá la felicidad en esta vida mundanal y logrará el éxito y la salvación en la vida del Más Allá. Y dado que esta es la tarea de los padres el Corán ha hecho una referencia a ello cuando dijo:“Al-láh les encomienda [el cuidado] de sus hijos” [Las mujeres:11]..

Además, el profeta Muhámmad, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, ha hablado de ello claramente cuando dijo: “Todo ser humano, nace en un estado de pureza innata (fitra) y son sus padres los que lo hacen judío, cristiano, o Mago” (Recopilado por Bujari (1359)).

Esta narración indica algunos asuntos, entre ellos:

  • La fe es instinto en el hombre, y quien lo modifica o lo cambia solo lo hace debido a alguna calamidad o problema.
  • El hadiz [narración] mostró la responsabilidad de los padres y su gran papel en la educación.
  • Mencionó el efecto y la influencia del medio ambiente en la educación ((El desarrollo sensorial religioso entre los niños y adolescentes. Dr, Mohammed Al-Jatib, (p.4))).

Parte de la gracia de Al-láh, glorificado sea, para con el hombre es el hecho de haber abierto su pecho y corazón a la fe y guía en la primera etapa de su vida sin la necesidad de un argumento o prueba (Ijia ‘Ulumud-Din, Al-Gazali (94/1)), y en consecuencia, es un deber que los padres deben proteger este estado de pureza innata de la mejor manera, y tienen que hacer crecer y desarrollar este instinto y educar a sus hijos sobre la religión correcta basada en los textos del Corán y la Sunnah [la tradición del profeta Muhámmad], y no deben contar con una educación ambiental que se derive de los conceptos del entorno, pues imitar a los demás no protege de la desviación en la era del auge y la globalización islámicamente hablando, ni protege de la fusión de la identidad o la debilidad de la personalidad.

El corazón del niño puro es una joya libre de toda inscripción e imagen, y está sujeto a todo tipo de inscripción, si le enseña y acostumbra hacer los actos de bondad, crecerá haciéndolo y obtendrá la felicidad en este mundo y en el Más Allá, y tanto sus padres como sus educadores compartirán con él sus recompensas y si le hacen acostumbrar hacer el mal, y descuidar de él y lo tratan como si fuera un animal sin prestarle atención y cuidado, se pierde y se vuelve un malvado y travieso y recibirá el castigo todo aquel que está a su cargo ((Ijia ‘Ulumud-Din, Al-Gazali (73/3)); porque la mejor manera para la formación es durante la infancia, pero si el niño fue dejado y descuidado será complicado hacerlo regresar al camino recto (Ver: La medicina espiritual, Ibn La-Yauzi, (p.60)).

Un niño criado en una familia religiosa y comprometida con las enseñanzas islámicas correctas imita a sus padres en todo y crea sus propios conceptos a través de la perspectiva de sus padres, así que el niño presentará una actitud negativa si los padres presentan los conceptos islámicos de manera estricta y si es creado dentro de una familia no practicante, donde los padres no están comprometidos con las enseñanzas islámicas, le será difícil apegarse a la religión en un futuro, porque en su edad temprana no vio un efecto de la religión, por lo que no tendrá ninguna tendencia religiosa (Ijia ‘Ulumud-Din, Al-Gazali (73/3)).

El Crecimiento

religioso de los niños

Para un niño la religión se inicia con una sola idea, la existencia de Alláh [Dios], y luego aparecerá junto a esta idea otras como la idea de la creación, la vida del Más Allá, los ángeles y los demonios, y los aspectos del crecimiento religioso en la infancia se caracterizan por cuatro cualidades:

  • A El realismo: El niño le da a sus conceptos religiosos una realidad tangible y, a medida que crece, despoja el realismo de manera gradual, se da cuenta de la verdad y la pone en su perspectiva correcta y esto pasa ya en la etapa de la adolescencia.
  • B El formalismo (imitación): Los pequeños imitan a los adultos en su forma de adoración y súplicas sin darse cuenta de su significado o sentir su eminencia espiritual, y vale la pena que el educador aproveche la tendencia de los pequeños en esta etapa para enseñarles y acostumbrarlos a llevar a cabo los pilares del Islam y sus modales, y los pilares de la fe y sus frutos.
  • C La utilidad: El niño se da cuenta de la felicidad de sus padres, su maestro y los que lo rodean cuando realiza algunos actos de adoración, por lo que lo hace para obtener su amor y lo toma como una forma de lograr algunos beneficios o evitar un perjuicio que se le inflija.
  • D La lealtad: El niño muestra lealtad emocional a la religión que pertenece debido a su innata necesidad instintiva de pertenencia y lealtad, y los aspectos más elevados de afiliación es la lealtad a Al-láh.

De lo mencionado anteriormente, nos damos cuenta de la importancia de centrarse en la formación espiritual, y que los padres y los educadores deben esforzarse por facilitar a los pequeños el acceso y el entendimiento de la fe, especialmente en este tiempo donde abundan las tentaciones, las preocupaciones y las distracciones las cuales se diversifican sus métodos.

Y entre los asuntos más importantes en los cuales los padres deben trabajar están los siguientes:
Primero: Fortalecer la Fitra [el estado de pureza innato] en el corazón del niño, por medio de enseñarle la palabra del monoteísmo.
Segundo: Fortalecer la fe del niño enseñándole los seis pilares de la creencia, que van a consolidar en él el amor de Al-láh, de Su Mensajero, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él y el deseo de aprender el Corán( Ver: Criar a un niño en el Islam, Sima Abu Ramuz, (p. 48), y ver: El papel de las actividades que no son de clase en el desarrollo del amor del Profeta entre las alumnas de primaria, Fawzia Al-Baqmi, (p. 76)).

La presencia del instinto religioso innato en las almas ayuda a los padres en su misión formativa, ya que la Fitra [estado de pureza innato] hace referencia a la tendencia natural hacia la religiosidad, y este instinto es como los otros instintos que son resistentes no aceptan el cambio y la modificación sino la orientación y el desarrollo. Es posible orientar y utilizar este instinto en diferentes direcciones distintos del destino para el que fue creado, sin embargo, el Islam llama y ordena orientar al instinto de la Fitra directamente al propósito para el que se creó (El camino a la genuinidad, Miqdad Yaljan, (p. 39), y ver: La evolución del sentimiento religioso de los niños y adolescentes, A. Dr. Muhámmad Al-Khatib, (p. 4).).

Una de las cosas más importantes sobre las cuales debe crecer un niño musulmán son los seis pilares de la fe, el más importante de ellos es la creencia en Al-láh. Creer y amar a Al-láh es lo que genera los frutos espirituales y mundanales después de haber entendido el resto de los pilares de la Creencia Islámica. Al-láh, exaltado sea, ha dispuesto que amarlo a Él es una de las condiciones de la creencia en Al-láh y la obediencia a Él, es decir que amarlo está relacionado con Su obediencia y la enemistad con Sus enemigos, y dicho amor hacia Al-láh debe ser por encima de todo ser querido en el mundo.

Al-láh dijo al respecto: “Diles [¡oh, Muhámmad!]: “Si sus padres, hijos, hermanos, cónyuges y familiares, los bienes materiales que hayan adquirido, los negocios que teman perder, y las propiedades que posean y les agraden, son más amados para ustedes que Al-láh, Su Mensajero y la lucha por Su causa, esperen que les sobrevenga el castigo de Al-láh [que pronto llegará]. Alláh no guía a los corruptos” [El Arrepentimiento: 24].

Al-láh hizo que la primera característica de los siervos que estará complacido de ellos es el amor que muestras hacia Él. Dijo Al-láh, exaltado sea: “¡Oh, creyentes! Si apostatan de su religión, Al-láh los suplantará por otros a quienes amará y ellos Lo amarán, que serán compasivos con los creyentes, severos con los que niegan la verdad, y combatirán por la causa de Al-láh sin temor a los reproches. Esas son las cualidades de quienes Dios ha bendecido. Dios es Vasto, todo lo sabe.”.[La mesa servida:54].

Y dejó en claro que el monoteísmo puro no se da a menos que el siervo dirija el amor absoluto a Al-láh, exaltado sea:“Hay hombres que, fuera de Al-láh, toman a otros que equiparan a Él y los aman como se ama a Al-láh. Pero los creyentes aman a Al-láh con un amor más fuerte... [La Vaca:165].

La adoración para la cual Al-láh, exaltado sea, nos creó es el nivel más alto del amor. El origen del monoteísmo y su espíritu es la sinceridad del amor dirigido solo a Al-láh, es la esencia de los actos de adoración. El siervo de Al-láh no será creyente completo hasta que su amor por Al-láh supere el amor hacia todas las cosas, y por medio de este amor obtendrá felicidad y éxitoEl dicho correcto en la explicación del libro de Tawheed, Abdul Rahman Al-Saadi, (p. 128)..

Este amor hacia basado por la fe es uno de los mejores medios para adecuar el comportamiento de los niños y hacerles firmes en la religión del Islam, la obediencia de Al-láh, exaltado sea y la obediencia de Su Mensajero, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él.

Quien en su corazón fue sembrado el amor hacia Al-láh y hacia Su Mensajero será un ser recto en cuanto a su creencia, adoración y moral, y si llega a extraviarse en algunos temas y asuntos secundarios o si llega a entrar en un estado de negligencia u olvido, el amor que está dentro de él lo devolverá al camino correcto y justo – con el permiso de Al-láh- (La educación ideológica, Mohammed Hajj Al-Jazaery, Sitio: Tariq Al-Islam.) ya que el amor tiene motivos internos, no solo externos.

La visión presentada por la doctrina islámica de la existencia se caracteriza por su acuerdo con el instinto de la Fitra y la naturaleza del hombre, y su consistencia con la mente sana sin presentar contradicciones(Criar a un niño en el Islam, Abd al-Salam al-Fandi, (p. 101)).

También se caracteriza por ciertas ventajas que no se encuentran en ninguna otra doctrina, pues al ser un sistema intelectual, doctrinal, moral y legislativo, presenta una explicación integral del principio del universo, su destino y los hechos dentro y más allá del universo, y también presenta una explicación clara del principio de la vida humana y de su fin, y define el propósito para el cual el universo y el ser humano fueron creados, y así responde las preguntas humanas del existencialismo que son frecuentes entre las personas, pues una persona no puede estar satisfecha en esta vida a menos que encuentre respuestas suficientes y satisfactorias a estas preguntas, de lo contrario vivirá en constante confusión y ansiedad, porque no ha encontrado el sentido de esta vida (El camino a la genuinidad, Miqdad Yaljan, (p. 67-68))

Los frutos

de la enseñanza espiritual

Hay varios frutos que el educador cosecha, por medio de la formación religiosa, y entre dichos frutos se encuentran:

  • Primero: La formación de una persona que siempre da la iniciativa y se apresura para hacer las buenas obras, ya que dicha persona con este tipo de formación siempre busca cualquier puerta que lo acerque a la complacencia y la misericordia de Al-láh.
  • Segundo: El fortalecimiento de su inspiración interna, pues la fe viva es la que controla el comportamiento humano.
  • Tercero: la austeridad en este mundo; es decir que el corazón no está apegado a la vida mundanal, por lo que este mundo no llega a ser su centro interés ni el objetivo de sus tratos.
  • Cuarto: Tener el apoyo divino, puesto que Al-láh se ocupa de los asuntos de Su siervo creyente de modo que la persona llega a lograr sus verdaderos objetivos y la felicidad en este mundo y en el Más Allá.
  • Quinto: El amor y la confianza en Al-láh: cuanto más se aumenta la fe del creyente, mayor será su confianza en Al-láh, exaltado sea, su deseo y amor hacia Al-láh crecen y podrá apartarse de la creación.
  • Sexto: La desaparición de los fenómenos negativos y la disminución de problemas entre los individuos. Pues cuanto más es la fe en los corazones, menos es la influencia de la pasión de los mismos, y la voluntad se hace más fuerte y empuja a la persona a la moralidad y a los buenos modales.
  • Séptimo: La influencia positiva en las personas, porque el creyente fuerte busca la rectitud para sí mismo y para las personas que lo rodean.
  • Octavo: La sensación de tranquilidad y sosiego, siempre que la confianza espiritual se penetra en el corazón del siervo de Al-láh, se desaparecen los temores que aterrorizan a las personas (Ver: Perspectivas de la educación espiritual, Majdi Al-Hilali, (p. 16).).
Ejes de

la educación espiritual

Es deber de los padres enseñar a sus hijos lo que constituye su fe, forma su comportamiento y moral, y fortalece su sentimiento de pertenencia a la nación del profeta Muhámmad, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él. Y entre lo primero que se debe enseñar es lo siguiente:

  • Enseñar los seis pilares de la fe, y la creencia en general en la universalidad de la ley islámica y su idoneidad para el instinto de la Fitra y la naturaleza humana, teniendo en cuenta evitar el adoctrinamiento formal que hace perder el espíritu de la fe, y asegurando que esto sea de una manera práctica que activa los corazones, mueva la mente y refine el comportamiento.
  • Criar a los hijos amando al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, y su familia, sus esposas y todos sus compañeros, sin exageración ni negligencia.
  • Criar a los niños maximizando y respetando las enseñanzas de la religión, sus rituales y manifestaciones, y advertirles de su desprecio, negligencia e indiferencia(Ver: El método de educación profética para el niño, Muhámmad Suwaid, (p. 253) en adelante.).
  • Enseñarles que la fe no será completa sino al realizar las buenas obras, y que la fe aumenta por la realización de los actos de obediencia y disminuye con los actos de desobediencia, así que la verdadera formación espiritual es necesaria para que se dé frutos en cuanto a los modales, el comportamiento y la adoración (Ver: El método de educación profética para el niño, Muhámmad Suwaid, (p. 253) en adelante.).
  • Establecer la fe en el Día del Juicio en sus almas, y vincular la recompensa en dicho Día con las obras que el siervo de Al-láh realice en este mundo, si alguien fue una persona de excelencia y rectitud será retribuido con el paraíso y si fue una persona desobediente y extraviado será retribuido con el Infierno.
  • Enseñarles a tener consciencia de la presencia de Al-láh, pues Alláh, exaltado sea, observa a Sus siervos, los ve, los escucha y nada de sus asuntos se oculta de Él.
  • profundizar su sentimiento de que esté en el camino de la verdad, y esto lo hace tomar su religión con orgullo y fuerza (Ver: La formación doctrinal, Dr. Muhámmad Hajj Al-Jazaery, sitio: tariq Al-Islah, también: las opiniones educativas de Ibn Al-Jawzi, dr. Layla Atar, (págs. 324-337)).
Los Métodos Educativos

Para Sembrar la Fe

Estos métodos se pueden dividir en dos trayectos, el primer trayecto es antes de la edad de discernimiento (La edad de discernimiento varía de un niño a otro, algunos dicen que a los cinco años, y la mayoría dicen siete años, y la regla es cuando el niños puede distinguir entre lo que es beneficioso y lo que es perjudicial, y entender lo que se dice y se percibe. Los académicos de educación deciden que el preescolar es la etapa más importante para establecer valores en los niños. Ver: La familia y su papel en el desarrollo de los valores sociales del niño en la etapa tardía de la infancia, Al-Hussein Azzi, (p. 17)) y el segundo es después de dicha etapa.

Entre los asuntos que ayudan a establecer la fe antes de la edad de discernimiento están:

  • Comentar sobre los significado de ciertos nombres que escucha en su entorno, como Abdullah, Abdul-Rahman y Abdul-Karim, y tratar de aclarar sus significados en términos generales, prestar atención al momento de escuchar la llamada a la oración, enseñarle los recuerdos y súplicas que se hace a diario y decirlas en su debido tiempo (Se puede beneficiar del libro (La Fortaleza del musulmán), de Said Al-Qahtani, y del libro (Los recuerdos del niño musulmán), de Mahmoud Al-Masry), y recordarle las bendiciones de Al-láh, exaltado sea, que le ha dado, especialmente al momento de comer –debido a que este acto se repite mucho durante el día- y enseñarle a nombrar a Al-láh antes de comer, y darle las gracias al terminar.
  • Hacerle memorizar algunos de los capítulos del Corán, y explicarle que esto es la palabra de Al-láh, exaltado sea, y que lo primero que se le enseñe sea el primer capítulo [Al-Fatiha], el capítulo del monoteísmo puro [Al-Ijlas] y los capítulos 113 y 114, así como algunos de los poemas y canciones que contienen lo que se debe enseñar a un niño, las cuales contienen significados espirituales correctos (Para conocer la importancia de las canciones en la vida del niño, vea: Valores religiosos y morales en las canciones = Niños, Qahtan Bayrakdar, sitio web: Al-Alouka, publicado el: 25/11/1429 AH, así como: La importancia de las canciones en el proceso educativo y los objetivos de su enseñanza, Amjad Qasim, sitio web: Horizontes científicos y educativos. Fecha de publicación: 12/06/2013, así como: Las canciones y su papel en la crianza de un niño musulmán. Rif ’at Al-Marsafy, sitio: la Asociación de Escritores de Sham, fecha de publicación: 1/05/2013).
  • Se toma en cuenta mencionar el nombre de Al-láh en situaciones amorosas y agradables para el niño, y se deba al padre no hacer mención a Al-láh asociándolo con la crueldad y la tortura en presencia del niño, es decir que el padre no debe hablar mucho sobre la ira, el tormento y el fuego de Al-láh.
  • Orientar al niño hacia la belleza en la creación, la fuerza y la cohesión, para sentir la grandeza y el poder del Creador, por lo que el niño comienza a amar a Al-láh, puesto que Al-láh lo ama a él haciendo que todas las criaturas están al servicio de él.
  • Enseñar al niño la etiqueta, la costumbre de ser misericordioso y cooperativo, la etiqueta correcta al momento de hablar y de escuchar, e inculcar los modelos islámicos a través del buen ejemplo, asunto que lo hace vivir en un ambiente que prevalece la virtud, en donde el niño adquiere y aprende la virtud de quienes lo rodean (Ver: La educación doctrinal, Dr. Muhámmad Hajj Al-Jazaeri, sitio : Tariq Al-Islah, y también vea: La educación religiosa para los niños, Khawla Darwish, Sitio: Said Al-Fawaid, y vea: Los niños musulmanes cómo fueron criados por el Profeta, Jamal Abdul Rahman, (p. 40).)

Y después de la edad del discernimiento, se agregan otros métodos a estos mencionados anteriormente que contienen reflexiones e ideas, entre ellos mencionamos:

  • Enseñarle al niño la magnitud de la grandeza del universo, su precisión y concesión para que así el niño llegue a glorificar a Alláh, el Creador de todo cuanto existe, dijo Al-láh, exaltado sea:“Esto es obra de Al-láh, Quien ha hecho todo a la perfección” [Las Hormigas: 88].
  • Hacer recordatorios sobre la sabiduría de Al-láh, exaltado sea, en cuanto a Sus acciones y criaturas, para que el niño ame a Al-láh y lo alabe, como por ejemplo la sabiduría de la creación de la noche y el día, la creación del sol y la luna, y la creación de los sentidos: oído, vista, lengua, etc., Al-láh, exaltado sea, dijo:“¿Acaso no reflexionan sobre sí mismo? Al-láh ha creado los cielos y la tierra y lo que hay en ellos con un fin justo.” [Los Bizantinos: 8]
  • Aprovechar las oportunidades disponibles para orientar al niño a través de los eventos actuales de una manera sabia, que lo hace amar los actos de bien y rechazar los actos del mal. Por ejemplo: si se enferma, hacemos que su corazón confía en Al-láh, le enseñamos las súplicas, el buen pensamiento sobre el decreto de Al-láh y la Ruquia [una recitación de ciertos versos del Corán y ciertas súplicas con el fin de curarse con el permiso de Al-láh], y si le damos la fruta o el dulce que él quiere, le pedimos que agradezca a Al-láh por estas gracias.
    Al mismo tiempo los padres deben dejar de enseñarle los conceptos espirituales en las situaciones dolorosas que pase el niño, porque él en dichas situaciones no tiene la capacidad y la plena conciencia de comprensión (Sembrar los fundamentos de la fe en el corazon del niño, dr. Sharifa Al- Hazmi, (págs. 65, 69)).
  • Es obligatoria la parte práctica para que los niños se familiaricen con las costumbres islámicas que buscamos, por lo que el educador debe establecer un modelo y ejemplo correcto a seguir. La conexión entre la religión y los valores y modales a través del comportamiento y la interacción hace que nuestra formación sea honesta y práctica y no solo pura teoría (Ver: El método de educación profética para el niño, Muhámmad Suwaid, (p. 379)).
  • Aprovechar las historias orientadas a proporcionar a los niños lo que es deseable y evitar lo demás, y la historia debe ser presentada de manera efectiva y representativa, al mismo tiempo destaca las tendencias y los valores que contiene la historia, y también a través de las canciones orientadas se puede inculcar ejemplos y modales.
    También se puede presentar al niño la biografía del profeta Muhámmad para que lo conozca, ame y obedezca, especialmente presentarle lo que se relaciona con su infancia, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, su trato y amabilidad con los niños, y describir sus características físicas y sus buenos tratos y modales, así como las historias de los compañeros [del profeta, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él], las madres de los creyentes [las esposas del Profeta Muhámmad, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él] y su familia, que Al-láh esté complacido con todos ellos (Ver: un niño lector, Dr. Abdul Karim Bakkar, (p. 67) donde el doctor menciona pasos prácticos para contar la historia a los niños con creatividad, y es posible beneficiarse del libro (el ser humano más conocido por la humanidad), Hisham Barghash, (p. 143), y ver: Cómo cultivar el amor del amado Profeta en los niños. Amina Darao (Pp. 33-36), y ver: Cincuenta tratos del Profeta con los niños, dr. Ibrahim Al-Wadaan, y puedes beneficiarte del libro (Hombres y mujeres alrededor del Mensajero, para los niños), Syed Mubarak.).
  • La moderación en la formación religiosa de los niños, y no cargarlos más de sus posibilidades, así que no se olvide que la diversión y el juego son el mundo básico del niño, por lo que no lo cargamos de una manera que dificulte su desarrollo natural y psicológico, cargándolo, limitándolo y prohibiendo el acceso a ciertas necesidades básicas de la infancia, porque la exageración en esto y la crítica constante, generan negatividad en su comportamiento y un sentimiento de culpa, y esto generalmente ocurre con el hijo primogénito pues algunos padres se esfuerzan por hacer de su primer hijo un modelo completo.
  • Se debe dejar al niño a su temperamento natural sin la interferencia constante de los adultos, siempre que se le prepare ciertas actividades que le permitan explorar por sí mismo de acuerdo con sus habilidades y su conciencia del entorno que lo rodea, y esto ayuda en el desarrollo de su curiosidad y el avance de sus habilidades.
  • Animar al niño influye en él positivamente, y lo insta a hacer todo lo posible para tener el comportamiento deseado, y siempre que el comportamiento del niño sea controlado y dirigido en base al amor y la recompensa, se logra la buena conducta de la mejor manera. También se debe ayudar al niño a aprender sus derechos y sus obligaciones para así saber lo que tiene que hacer y lo que no debe hacer tomando en cuenta de hacerle sentir que es una persona con dignidad, posición y buena disciplina (Ver: la construcción psicológica y emocional del niño, dr. Salah Abdel- Razek, (p. 9)).
  • Infundir el respeto y la reverencia en el corazón del niño por el Sagrado Corán de una manera atractiva y fácil, para que sienta su santidad y se apegue a sus órdenes y enseñanzas, así el niño sabrá muchos veredictos acerca del Corán, por ejemplo, llegará a saber que si domina la recitación del Corán obtendrá en recompensa el grado de los justos ángeles.
    También se le enseña la etiqueta al momento de recitar el Corán, como pedir refugio en Al-láh del maldito Satanás y nombrar a Al-láh antes de la recitación, mostrar respeto hacia el Corán, prestar mucha atención al escuchar la recitación del Corán- también se la enseña a escuchar la recitación del Corán porque esto aumenta sus habilidades lingüísticas y lo alienta a leer, y se le enseña también algunas interpretaciones de los versos que contienen significados doctrinales de los capítulos que memoriza, tales como:
    Al-Fatihah, Al-Ikhlas, Al-Falaq y An-Nas, y es recomendable enseñarle muchas de las historias del Sagrado Corán presentándolas de una manera simple y comprensible (Ver: La Educación Religiosa de los Niños, Khawla Darwish, sitio: Said Al- Fawaid, y ver: ¿Cómo respondo y cuestiono las preguntas de mi hijo? Dr. Salwa Mortada, (p. 108)).
  • Se puede aprovechar el método de preguntas y respuestas, y asegurarse de que la pregunta contenga la información que queremos comunicar, y la respuesta sea muy breve, de una manera que sea apropiada para su edad y nivel de percepción y entendimiento, y esto tiene un gran impacto para la adquisición de valores y buenos modales, además del cambio positivo en su comportamiento.
  • También se puede aprovechar la educación a través de ciertas actividades de diversión como colorear dibujos variados que contienes significados espirituales, y se puede enseñar al niño a través de competencias y este ámbito es muy amplio y variado, y es preferible que sean competencias dinámicas porque al niño le gusta la interacción y el movimiento (Ver: el desarrollo de la familia en cuanto a maximizar el amor por el Profeta (p. 5).)
  • Explicarle al niño algunos hadices [narraciones proféticas] doctrinales, o partes de ellos, tomando en consideración su nivel de pensamiento y comprensión y hacerle llegar la información de manera simple, agradable y breve para que él pueda captarla (Puede beneficiarse del libro (El enfoque del niño musulmán), de Mahmoud Al-Masry, y los hadices para los niños (para guardería, maestros y educadores), así como la explicación de los diez hadices para niños, ambos publicados en el sitio web: Al-aluoka, así como el enfoque formativo profético para el niño, Muhámmad Suwaid, (p. 418)), y se le puede enseñar por medio de la repetición de ciertas frases que desarrollan su fe de manera automática, como:
    “Qad-dara allahu wama sha fa‘al [Al-láh ha decretado y es libre de lo que hace], tawak-kal ‘ala allah [Confía en Al-láh], Alllah ‘ala kuli shain qadir [Al-láh tiene poder sobre todo]. Con la ayuda de los padres o el educador, el niño puede decorar su salón de clases y su dormitorio con frases con significados espirituales, como: “Soy musulmán”, “Amo a mi Señor”, “Pilares de la fe”, estos son métodos educativos que debido a la frecuente visualización el niño las aprende con facilidad (Ver: ¿Cómo enseñas la doctrina a los niños?, Haya Al-Sanea, sitio web: Said Al-Fawaid, y ver: Los niños musulmanes cómo fueron educados por el confiable Profeta, Jamal Abdul Rahman, (p. 143)).
  • Enseñarle al niño que nadie se salva de las pruebas y aflicciones, pues a todas las personas en este mundo Al-láh las pone a pruebas con algunas calamidades y tribulaciones, y enseñarle que Al-láh exaltado sea, decreta las cosas con sabiduría, solo Él es quien beneficia y quien perjudica y Su misericordia es más cercana que Su ira. Y explicarle que después de cada dificultad y angustia hay alivio y facilidad, ya que esto es una costumbre constante, y hacerle fortalecer su confianza en Al-láh, porque esto es uno de los actos de adoración, y hacerle entender que la elección de Al-láh es mejor que nuestras elecciones para nosotros mismos, y que el hombre solo tiene que ser paciente y cumplir con lo que tiene que hacer islámicamente al momento de pasar por dificultades, estar satisfecho, confíar en la recompensa de Al-láh y por último le enseñamos hacer súplicas ya que son para el siervo de Al-láh como un negocio que jamás conoce la pérdida (Ver: reglas para recibir las calamidades, Dr. Omar Al-Moqbel, Dr. Omar Al-Moqbel, publicado el: 12/03/2014, y ver: La condición humana cuando pasa una calamidad, Dhafir Al-Jabaan, sitio web: Said Al-Fawaid.).
Los medios

formativos

Entre los métodos y medios formativos más importantes que ayudan a inculcar la fe en el alma del niño están los siguientes:

  • El buen ejemplo: el buen ejemplo es considerado uno de los métodos más importantes y profundos que influyen y causan un gran impacto en el alma del niño, y por esto el profeta Muhámmad, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, ha referido a la importancia del buen ejemplo en algunas narraciones, entre ellas: el hadiz de ‘Abdullah ibn ‘Amir que dijo: “Un día me llamó mi madre y el Mensajero de Al-láh estuvo con nosotros, entonces dijo: ¡Oh, Abdullah! Ven para que te de algo, entonces él dijo, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él: “¿Qué querías darle?” Ella dijo: quería darle dátiles, entonces él dijo: “Por cierto si no le vas a dar algo, se te cuenta una mentira” (Recopilado por Abu Dawood (4991) y clasificado como hasan por Al-Albani), y en otro relato está: “quien dice a un niño ven para darte algo y no cumple, se le cuenta una mentira” (Recopilado por Ahmad (9624) y clasificado como hasan por Al-Albani). El buen ejemplo es un método efectivo, y el hadiz resalta la importancia de la veracidad con los niños específicamente (Ver: El papel de la casa en la crianza del niño musulmán, Khaled Al-Shantoot, (p. 30), y ver: El enfoque educativo profético de un niño, Muhámmad Suwaid, (p. 90), y ver: La Sunnah profética: una visión educativa. Saeed Ali, (p. 356), y ver: Los métodos del Profeta para criar una familia musulmana, Shafea al-Hammadi, (p. 3), y ver: formar a los jóvens : objetivos y medios, Dr. Muhámmad al-Duweesh, (p. 30) Ver: Cincuenta tratos del Profeta con los niños, Dr. Ibrahim Al-Wadaan, (p. 9).).
  • La sincera exhortación: la exhortación se la puede entregar en más de una forma, ya sea de la manera directa y habitual, por medio de un ejemplo, a través una historia o por medio del diálogo, entre otras maneras, y se debe exhortar al niño de vez en cuando para que no se aburra (Ver: La Sunnah profética: una visión educativa. Sa’id Ali, (p. 370), y puede beneficiarse del libro (Sermones de los Compañeros), Dr. Umar Al-Moqbel).
  • La incitación y la intimidación: estos dos términos podemos expresarlos en otras palabras como el método del estímulo - retribución, y este método es considerado uno de los métodos más emocionales, ya que se relaciona directamente con el instinto de la Fitra que Al-láh ha puesto en el ser humano, y dicho instinto es amar y querer obtener las cosas benéficas, y odiar y rechazar lo dañino. Este medio de formación debe ser implementado con mucho cuidado y justicia, no se debe implementarlo excesivamente o abandonarlo por completo.
    El niño tiene alma delicada, no debe ser intimidado o atemorizado, porque el alma puede verse afectada negativamente, y aquí prevalecerá el aspecto de la incitación y la recompensa, porque el niño en esta etapa de su vida necesita ser animado y recompensado más que ser intimidado (Sembrar los fundamentos de la fe en los niños, Dr. Sharifa Al-Hazmi, (p. 125), y ver: El papel de la casa en la crianza del niño musulmán, Khaled Al-Shantoot, (p. 25), ver: Los métodos del profeta en la crianza de una familia musulmana, Shafi ‹Al-Hammadi, (p. 19)).
  • El entrenamiento, la habituación y la práctica: se debe acostumbrarle al niño a buscar la complacencia de Al-láh, exaltado sea, a temerle a Al-láh, a tener modestia de él, y a depender de Él y confiar en Él en todo momento, y hacerle entender que todo asunto está en Sus manos, pues todo esto le da al niño una fuerza y solidez ante cualquier tipo de calamidades y le llena con satisfacción y certeza por la cual su corazón se tranquilice y su alma logre sentir la felicidad.
  • La repetición y la reproducción, ya que son un método que la ciencia y los experimentos modernos han confirmado su utilidad en la educación y en la plantación del conocimiento en el alma del hombre (Ver: El método de educación profética para el niño, Muhámmad Suwaid, (p. 139)).
  • El diálogo y la discusión: dialogar con el niño amplía su conciencia y abre sus horizontes de aprendizaje, pero es necesario respetar al niño y a su opinión, escucharlo y hablarle con calma; para lograr una comunicación exitosa y efectiva con el niño, a través de la cual se puede formar y guiar al niño (Sembrar los fundamentos de la fe en los niños, Dr. Sharifa Al-Hazmi, (págs. 34-45), y ver: La Sunnah profética: una visión educativa. Sa’id Ali, (p. 406).).
  • El libro: es importante que haya una biblioteca que se adapte a las necesidades científicas, culturales y espirituales del niño, y es recomendable que tenga una variedad de materiales, entre audios, materiales visuales y digitales, y que esta biblioteca contenga una colección de historias, porque la historia es un método educativo efectivo e importante (Ver: el Capítulo Tres del libro: La historia en las revistas infantiles y su papel en la crianza de los hijos socialmente, Dr. Amal Hamdi Dakak, Organización General Siria del Libro, Damasco, primera edición, 2012.), y tenemos en la biografía del profeta Muhámmad, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, y sus compañeros, que Al-láh esté complacido con ellos, muchas historias significativas (Ver: El enfoque de educación profética del niño, Muhámmad Suwaid, (p. 110, 370), y ver: Los métodos del Mensajero Muhámmad para criar una familia musulmana, Shafi›a Al-Hammadi, (p. 21), y pueden beneficiarse del libro (Historias narradas por el profeta Muhámmad), del Dr. Othman Makansi, y el libro. (30 historias por boca de Muhámmad), Issam Al-Shaya).
  • La tecnología moderna y los medios educativos;son herramientas que contribuyen a la transmisión de las ideas y al aprendizaje de los mismos de una manera fácil, para que el niño comprenda sus significados, y dichas ideas y principios deben ser presentados de manera llamativa y con colores atractivos que atraen la atención del niño y lo hacen en un estado psicológico adecuado para la asimilación y comprensión (Ver: El papel de las actividades extracurriculares en el desarrollo del amor por el Profeta entre las alumnas de primaria, Fawzia Al-Baqmi, (págs. 45, 52)).
  • Los motivos naturales: hay múltiples motivos en los niños que se puede aprovechar, entre ellos: el juego, la cooperación, la imitación y asuntos similares. Mediante el juego, el niño puede descubrir el mundo que lo rodea, expresar sus percepciones y el alcance de su conciencia, y esto nos ayuda para aclarar los significados correctos de ciertos temas relacionados con la vida y el universo, e inculcar los valores en el niño de manera simple y apropiada. Si llega a aprovechar la técnica de la observación de las situaciones y eventos para la dirección y la guía del niño (Sembrar los fundamentos de la fe en los niños, Dr. Sharifa Al-Hazmi, (págs. 46-55), y ver: La Sunnah profética: una visión educativa. Sa’id Ali, (p. 343).), dejará un fuerte impacto en el mismo.
  • La súplica, porque la súplica es una evidencia y mostración de la impotencia, la necesidad del siervo de su Señor, y por medio de la súplica se demuestra la esperanza del siervo en la virtud de su Señor. Al-láh instó a sus siervos a pedir y suplicar y les prometió contestar sus plegarias. Dijo Al-láh, exaltado sea:“Su Señor dice: “Invóquenme, que responderé [sus súplicas]”” [El Perdonador: 60].
    Y la súplica es uno de los mejores medios para que el educador alcance su meta educativa, y es un método utilizado por los mejores educadores, los cuales son los profetas de Al-láh, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con ellos, para la firmeza en la fe y el monoteísmo, dijo Al-láh, exaltado sea: “Y [recuerda, ¡oh, Muhámmad!] cuando Abraham dijo: “¡Oh, Señor mío! Haz que esta ciudad [Meca] que sea un lugar seguro y protégeme junto a mi descendencia de caer en la adoración de los ídolos”” [Abraham: 35].
    Hacer súplicas por el niño es uno de los aspectos de excelencia en el proceso de la formación de los niños (Ver: El enfoque educativo profético para el niño, Muhámmad Suwaid, (p. 102), y ver: actitudes educativas de la guía del Profeta con niños, Dr. Abdul Majeed Al-Bayanouni, (p. 38)).
  • La actuación y la imitación: El niño por naturaleza le gusta la imitación, por lo que es recomendable darle la oportunidad por ejemplo de desempeñar el papel del imam de la mezquita para que rece y lea, o el rol del Jatib [el que dicte los sermones] para que hable, o el rol del maestro para que explique y enseñe, entre otros roles. Esto le ayuda a comprender muchas cosas significativas y tener respeto hacia estos roles.

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  • La misericordia y la flexibilidad.La educación no da buenos frutos a menos que se combine con la bondad, misericordia y la flexibilidad durante el proceso educativo, ya que estas cualidades ayudan a ganar los corazones.
    Al-Aqra’ ibn Habis observó al profeta Muhámmad, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, besando sus nietos, Al-Hasan y Al- Husain y al ver esto dijo: Tengo diez hijos y no he besado a ninguno de ellos. Entonces el profeta Muhámmad, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, dijo: “Al-láh no mostrará misericordia a quien no es misericordioso con la gente.” (Recopilado por Bujari (5997)). Y en otro relato, el profeta Muhámmad, la paz y las bendiciones de Alláh sean con él, dijo: “El Misericordioso mostrará misericordia con los misericordiosos, sean misericordiosos con lo que está en la tierra, y Él que está en el Cielo será Misericordioso con ustedes.”(Recopilado por Abu dawood (4941) y clasificado como hadiz auténtico por Al-Albani).
  • El autocontrol y el perdón. Nuestro amado profeta alcanzó la cúspide de este buen modal, ejemplo de ello: La narración de Anas ibn Malik, dijo: “Estaba caminando junto con el Mensajero de Al-láh, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, y él estaba vestido una túnica gruesa hecha en Nagran y se le acercó un beduino y lo cogió severamente por su túnica, y alcancé ver que el vestido ha dejado marcas en el cuello del Mensajero de Al-láh, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, debido a la fuerte manera en la que de este beduino le sujetó y luego dijo: ¡Oh, Muhámmad! Ordéneles que me den del dinero de Al-láh que tú tienes, el profeta Muhámmad, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, lo miró y sonrió y luego ordenó que le den (Recopilado por Bujari (5809)).

    Y entre las cualidades relacionada con el autocontrol está el perdón. Dijo Al-láh, exalto sea: “[¡Oh, Muhámmad! Ante todo, elige perdonar, ordena el bien y apártate de quienes se comportan contigo en forma ignorante.” ([Los Lugares Elevados: 199].)

    Y para que se alcance el grado de autocontrol, el mensajero de Al-láh, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, instó a no enojarse, más bien lo prohibió. En una de las narraciones auténticas, el profeta, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, dijo cuando un hombre se le acercó y le dijo: “Aconséjame”, el profeta, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, le contestó: “No te enojes, la repitió muchas veces diciéndole: No te enojes.”” (Recopilado por Bujari (6116)).

  • La paciencia.El educador debe ser paciente y no ser apresurado al momento de formar y educar a sus hijos, y debe evitar la obsesión en querer ver los resultados y los objetivos de su formación ya que si lo hace llegará a un punto de desesperación, sentir el fracaso, pues se dice que el educador sin paciencia es como el viajero sin provisión.
  • Justice.La justicia es una cualidad importante durante el proceso formativo porque en caso de hacer preferencia entre un individuo y otro sin una razón clara y justa, la interacción entre los niños en formación se disminuye y se pierde la armonía entre ellos. La injusticia es una cualidad que distorsiona y deja defecto cualquier asunto.
  • La confianza.El formador debe ser honesto y confiable en sus tratos con los niños durante el proceso educativo y formativo, ya que la honestidad y la confianza son dos de los atributos que poseen los Mensajeros que transmitieron el Mensaje de Al-láh, y son un requisito importante para optimizar y perfeccionar el trabajo y así obtener el éxito y lograr los objetivos.
  • La piedad.Porque a la persona que teme a Al-láh, Él le facilita sus asuntos y le ayuda por donde menos espera. La piedad es el acompañante del éxito, rectitud, y la salvación en esta vida y en la Otra.
  • La sinceridad.Porque el trabajo si no está dirigido para complacer a Al-láh, será rechazado y se lo devuelve a la persona que lo ha hecho, y por consiguiente no tendrá ninguna recompensa o beneficio más que la miseria y el cansancio.
  • El conocimiento.Porque el sabio se da cuenta de lo que se necesita para cada circunstancia y situación, a diferencia del ignorante que desperdicia el presente y no calcula bien las consecuencias.
  • La sabiduría.Cuando el educador pone cada cosa en su debida posición, la educación produce sus frutos, por lo que la tarea del educador es infiltrarse en el alma para guiar al niño y criarlo correctamente.
  • Tener fe en la importancia del trabajo educativo.La educación es un don psicológico y espiritual, y la persona que no cree en el proceso educativo no puede ofrecer este tipo de obsequio (La crianza de los niños en el Sagrado Corán, Sabah Al-Taleyan, (p. 211- 226), y ver: La educación en la Sunnah del Profeta, Abu Lubabah Hussain, (p. 47), y ver: Los métodos del Mensajero en la Dawah y Educación, Youssef Al-Suri, (p. 15)).
  • El desarrolloEl educador debe esforzarse por el desarrollo de sus capacidades y habilidades para alcanzar el nivel que le permita desempeñar su función educativa. 53